Este blog existe porque existen los instantes, que son algo así como una imagen fija de un momento de nuestra existencia. Y existe porque existen las palabras, esas comunicadoras que se entrelazan para contarte cosas y para contar contigo...



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Amanda Mair:

Joven, 17 años. Sueca. Su primer disco, aún por salir, pero ya podemos ir escuchando algo. Sus inspiraciones musicales pasan por Melody Gardot, Feist, Sufjan Stevens y Bon Iver. Triunfará.
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lunes, 19 de octubre de 2009

Confesionario.

Confieso que me olvidé de rezar, pero no de pedir.
Pido por los que a fuerza de sufrir se olvidaron ya de pedir.
Confieso que jamás me he confesado. Y confieso que es cierto.

Onirismo.

Desde la ventana de mis sueños, por fortuna, sigo viendo imágenes veladas de castillos en el aire.
Castillo de Vitré visto desde la siesta.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Caleidoscopio.

Llega un momento en que no sabemos si lo que vemos es la realidad o un reflejo de la misma. A veces, ninguna de las dos tiene color.
Mirada desde una buhardilla.

Escaleras al mar.

Mientras a unos siempre les quedará París, a otros siempre nos quedará el mar, mayor lujo aunque sin alfombra roja.
Playa de Cancale, lugar de ostras, en Bretaña, Francia.

Mentiras.

Me engaño para no sentir la presión de las cadenas que me atan fuertemente a lo establecido.
Una manera pesada de decir 'no pasar'.

martes, 13 de octubre de 2009

... lo dice el refrán.

Tú dirás lo que quieras, pero el primero que sintió curiosidad fuiste tú. Y no lo digo yo...
El gato negro de Alan Poe, en una pose desinteresada.

sábado, 10 de octubre de 2009

Premio.

Café con leche con...decorado.
Sobreponiéndonos en la hora de la siesta en la calle.

Nubes.

Visión minimalista de la realidad.
Nubes sobre el Baluarte de la Candelaria, Cádiz.

Masaje.

Talasoterapia marina familiar delante de una puesta de sol.
Playa de Perros-Guirec, en la costa del granito rosa, Francia.

Tetera floral.

Fragancia de fantasía para olfateadores de la realidad.
En la puerta de un restaurante que posee una estrella Michelín.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Excusa de color.

Me encantaría quedar, pero hoy tengo un marrón.
Número 21 de la Rue de la Cheaux, Quimper, Francia.

martes, 29 de septiembre de 2009

Nunca decepciona.

Me gusta esperar nada.
Con el electroencefalograma plano y el suelo ondulado.

Sugerencia.

Un día tú podrías subir y yo bajar, y hacernos los encontradizos, como ahora.
Escaleras en un hotel con encanto, en Vitré.

Frialdad felina.

Tu mirada dura se me antoja quietud de porcelana.
Posado intimidatorio; me gustan los gatos.

martes, 15 de septiembre de 2009

Rayuela.

Bioelemento biónico biológico bioquímicamente biodegradable.
Juego infantil... ... y de de palabras. Jardín en Rennes.

Economía.

El precio de vivir el día a día se me antoja demasiado inflacionista.
Puñado de monedas que hace tiempo dejaron de comprar para ser compradas.

Vanidad.

Y dicho esto, querido público, por favor, repito: no dejéis que mis palabras influyan en vuestra actitud.
Congregación secular de imposibles oyentes.

Tristeza.

La nostalgia de un atardecer a veces impide ver horizontes.
Ciudad de Rennes.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Hacemos lo mismo.

Mientras miro, miras.
Sentado en unas escaleras, con la mente casi en blanco.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Paso de peatones.

Como el pasado, la sombra de lo que somos se cruza inevitablemente con nosotros.
Un paseo urbano con Ana, atardeciendo.

Maderos.

- Disimulad. Creo que nos miran.
Maderas decoradas con sencillez a la entrada de una tienda de juguetes.

Cuadro.

Me asomé porque me pareció oirte llegar.
Me alegro de verte de nuevo.
Cuadro en una tienda de antigüedades, en Dinan, Francia.

Con humor.

Irónico, espera lo que no espera.
Balcón orginal de una casa de la Barceloneta, Barcelona.

sábado, 29 de agosto de 2009

Iluminación.

Recibir sin pedir es mi devoción.
Iglesia del Divino Salvador de Vejer de la Frontera, Cádiz, del siglo IV.

jueves, 27 de agosto de 2009

Reflexión.

Me gusta mirar.
No tanto ser mirado; me hace sentir real.
Y no quiero.
Porque no soy.
Ni quiero ser.
Maniquí cubano asomado al balcón, en Vejer de La Frontera, Cádiz.

No vayas.

Ni siquiera un prohibido sirve de aliciente para visitar algunos lugares.
Calle amargura, Conil, Cádiz.

sábado, 22 de agosto de 2009

Subjetividad.

Sin miedo a generalizar se podría decir que todos los niños son unos muñecos.
Mercadillo de baratijas, un domingo cualquiera, Cádiz.

Reglamento municipal.


La recolección de la telebasura se hará en el horario establecido y con la televisión convenientemente apagada con el fin de no contaminar la vía pública.
Una calle del casco antiguo de Cádiz.

Concepto doloroso.

Un pellizco de mi madre para que me apresurara mientras me entretenía leyendo un cartel pudo ser el inicio de la asunción del concepto de estrés.
Confieso que aún hoy me duele.
Casa puerta cerca del mercado de abastos, en Cádiz.

domingo, 16 de agosto de 2009

Apariencias, falsas apariencias.

- Como te decía, hay que guardar las apariencias porque, aunque no lo creas, mucha gente puede estar mirándonos ahora mismo, y no siempre con buenos ojos.
- A mi eso no me importa. Ya lo sabes.
- Lo sé querida, a tí no parece importarte nada. Pero el prestigio es mi falsa realidad que a tí te permite vivir como una reina. Así que déjate de remilgos y sonríe a esa hiena que nos mira. Es la mujer del alcalde.
Acogedor balcón metropolitano en el Borne, Barcelona.

Ilusión...

... y esperanza.
Botella flotando en el Atlántico venida de muy lejos.

Redil.

Cada día siento más resistencia a seguir los caminos marcados de la sociedad. Pero ya ves, sigo por aquí. Como tú.
Trecho en el campo gaditano entre arbustos espinosos.

Amanecer.

La noche levanta suavemente el telón de oscura niebla y el escenario de la vida empieza a iluminarse de sencillos colores que te invitan un día más a sobrevivir.
Playa de la Barceloneta con las primeras luces.

viernes, 7 de agosto de 2009

Caída libre.

Una decisión precipitada te puede hacer perder pie.
A bordo de un barco en un canal entre esteros.

lunes, 3 de agosto de 2009

Traseras.


La realidad tiene tantos puntos de vista como tú curiosidad por escrutarlos.
Vista del mercado de la Boquería de Barcelona desde una galería de arte.

domingo, 2 de agosto de 2009

Despedida.

Te fuiste tan deprisa que, años después, un malogrado adiós sigue apagándose en mi boca.
Vistas de vértigo desde el Ave a Madrid, hace unos añitos.

Los famosos bloques.

Nunca mires a los bloques en un día negro.
Nunca, absolutamente nunca.
Tienen muy mala fama.
No caigas en la tentación.
Líbrate del mal.
Amén.
Playa de Santa María del Mar, Cádiz.

viernes, 31 de julio de 2009

Creo que no.

Cada día te veo ahí arriba, altivo, y me pregunto si al pasar al menos me miras de soslayo.
Felino vecino de buena presencia al que saludo casi todas las mañanas.

Pérdidas.

No se acostumbra a su asuencia y hoy, veinte años después, sigue pidiendo dos cafés. Como siempre, mientras contempla la cara estupefacta del camarero que busca con la mirada, le ruega amablemente que uno de ellos sea sin azúcar, por favor.
Una mañana en una cafetería de un boulevard cualquiera, en París.

Bandera amarilla.


Por favor, no revuelvas las aguas del pasado, o te encontrarás.

Espuma efímera del mar que deja la embarcación desde donde miro mi ya pasado, Chiclana, Cádiz.

sábado, 25 de julio de 2009

Declaración.

Maldita monotonía que nos mantiene anclados a una realidad que nos vive en lugar de ser vivida.
Anclas en tierra sin marineros en una arboleda perdida, en Conil, Cádiz.

viernes, 17 de julio de 2009

Un robado.

Zapatos rojos para una cita en blanco y negro.
Foto robada a los de la mesa de al lado.

miércoles, 15 de julio de 2009

Encuentro.

Cada día me gustan más las casualidades, como que los dos estemos paseando por la misma calle.
Un día de semana por la Barceloneta, Barcelona.

martes, 14 de julio de 2009

Descubierto.

Harto el mar, terminó por delatarme exponiendo mis huellas dactilares.
Arrugas en la arena del puente Canal, en la Caleta, Cádiz.

lunes, 13 de julio de 2009

Disculpa.

Lo siento, pero se me está nublando la vista y no voy a poder contarte lo que estaba viendo.
Cielo de nubes, adivina dónde.

Sin casting.

Gran Hermano te ha echado el ojo.
Te quiere.
Te quiere ...vigilar.
Cámara de la Policia Local en el Campo del Sur, Cádiz, junto al teatro romano.

jueves, 9 de julio de 2009

Por un metro.

Me cautivó tu interior, tus idas y venidas, tus movimientos precisos, tus silencios, tu vorágine instantánea, esa suerte de monótona travesía de destinos calculados,... Mientras te pensaba supe que te irías rápido, como llegaste, casi sin avisar. Así que corrí y corrí, pero para cuando pude alcanzarte y sin que pudiera decir palabra alguna, cerraste tus puertas con estrépito ante mis narices.
Desolado, no sé si podré soportar la desazón de una nueva espera.
Interior del metro de París.

Reflejo.

Cerré el libro convencido de que algo de mí quedaba dentro. O tal vez, fuera.
Escaparate de una tienda con libros.

miércoles, 8 de julio de 2009

Entre cubo y agua.

Sin más profundidades he de decirte que en el fondo, entre tú y yo, sólo hubo oscuridad.

Pozo de agua en la casa de la madre de Alonso, en Cáceres.

Lo que somos.

Somos miedo, miedo que infundimos, miedo que tenemos.
Escultura realizada sobre piedra por un hombre que se retiró a vivir en un pueblo de la Sierra de Gata, Cáceres. Jano, dios romano de los principios y de los finales, al que fue consagrado el mes de enero.